Un bastón mal ajustado puede causar dolor en muñeca, codo, hombro o espalda. Si está bajo, te inclinarás hacia delante; si está alto, elevarás el hombro y perderás estabilidad. La altura correcta mejora el equilibrio y reduce el esfuerzo al caminar.
La regla general es sencilla y funciona en la mayoría de personas, pero conviene comprobarla con calma.
El bastón se suele llevar en el lado contrario a la pierna más débil o dolorida. Así, al avanzar, el bastón y la pierna afectada se mueven juntos, repartiendo carga y dando apoyo.
En escaleras: para subir, primero la pierna fuerte; para bajar, primero bastón y pierna más débil. Si hay barandilla, úsala.
Si dudas entre varios, prioriza empuñadura cómoda, altura regulable y una contera antideslizante de calidad. Y revisa que el bastón soporte el peso del usuario.
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